Australia, 100 años de su propia moneda.
En 1910, se pusieron en circulación en Australia las primeras monedas válidas en toda la Commonwealth. Anteriormente, desde 1898, las monedas de bronce y plata acuñadas en Sídney y Melbourne eran utilizadas por dos colonias australianas: Nueva Gales del Sur y Victoria. En 1910, se aprobó una Ley de Acuñación de Moneda, en virtud de la cual ambas colonias perdieron sus derechos de acuñación.
No fue hasta 1909 que se acuñaron las primeras monedas australianas. Eran monedas de plata de 3 peniques, 6 peniques, 1 chelín y 2 chelines (1 florín = 1 florín neerlandés).
La federación de 1901 otorgó a la Commonwealth la facultad constitucional de acuñar monedas, retirando esta potestad a los estados. Sin embargo, las monedas británicas siguieron en circulación hasta 1910, año en que se introdujeron las monedas de plata australianas. Estas incluían florines, chelines, monedas de seis peniques y de tres peniques. En una de sus caras lucían el retrato del rey Eduardo VII.
Eduardo VII Alberto Eduardo (Londres, 9 de noviembre de 1841 – Londres, 6 de mayo de 1910) fue rey del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y emperador de la India desde el 22 de enero de 1901 hasta su muerte el 6 de mayo de 1910. Fue el primer monarca de la Casa de Sajonia-Coburgo y Gotha en gobernar el Reino Unido.
Un dato curioso, Cees, es que Australia ya era una federación en 1901. No se adoptó una moneda común hasta 1910 y se emitieron sellos comunes hasta 1913 (el del canguro y el del mapa). Por cierto, ¡los sellos emitidos por los distintos estados entre 1901 y 1913 eran válidos en los demás estados!