Guerras de sellos
Aunque parezca increíble, ¡se han librado guerras entre países por sellos postales! Si bien la situación en este ámbito ha sido tranquila en las últimas décadas, basta con remontarse a 1932 para encontrar una verdadera guerra filatélica. Esta tuvo lugar en una Sudamérica entonces bastante inestable, concretamente entre Paraguay y Bolivia.
¿Y cuál era el motivo de todo esto? La disputa giraba en torno a una zona llamada Gran Chaco, que ambos países reclamaban como propia. Las primeras armas que utilizaron en la batalla fueron sellos postales. De forma provocativa, Bolivia y Paraguay emitieron sellos con mapas impresos que mostraban claramente Gran Chaco dentro de las fronteras de cada país.
Lamentablemente, este inicio relativamente pacífico de la disputa pudo haber provocado una escalada que desembocó en la guerra entre ambos países entre 1932 y 1935. El territorio en disputa era de gran importancia económica, ya que se creía que contenía vastas reservas de petróleo. Paraguay resultó vencedor de la guerra y, mediante un tratado firmado en 1938, se le adjudicaron tres cuartas partes de la región del Chaco, mientras que Bolivia recibió el resto. Ambos países se benefician actualmente de las reservas de petróleo y gas de la zona, aunque, irónicamente, no fue hasta este siglo que pudieron explotar dichos recursos.


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